Henri Toulouse-Lautrec

En este artista es innegable la influencia de la obra de Degas. No obstante, Henri Toulouse-Lautrec se distinguió de los pintores impresionistas por los colores saturados, menos naturalistas y más expresivos, así como por la importancia asignada al dibujo y a la línea: con una gran economía de medios, simplificaba los contornos frecuentemente marcados por un trazo oscuro y aplicaba el color en campos de colores planos e intensos.

Imagen de Henri Toulouse-Lautrec

Biografía de Henri Toulouse-Lautrec

La influencia de las estampas japonesas (sus planos y la función del arabesco) se aprecia particularmente en sus carteles, que coinciden con el apogeo del cabaret y el desarrollo de la publicidad.

En efecto, plasmó los grandes momentos de Montmartre en retratos de sus celebridades y en obras a menudo misteriosas y de moral turbia. Sus escenas de prostíbulos ilustran el comercio sexual y las clases sociales. En ellas se confrontan burgueses y mujeres del pueblo pintados de manera naturalista con ciertos rasgos expresionistas.

Más allá de las diferencias generacionales, técnicas y temáticas, Degas y Toulouse-Lautrec compartieron su interés por la figura femenina, por la fotografía y por la atenta observación del mundo que los rodeaba. Sus obras son testimonio de los cambios de la sociedad y dan cuenta de las innovaciones en sus búsquedas formales.

Curiosidades de Henri Toulouse-Lautrec

Henri Toulouse-Lautrec fue un pintor francés que vivió entre 1864 y 1901. Es considerado uno de los artistas más representativos del postimpresionismo, un movimiento artístico que se caracteriza por la experimentación con el color, la forma y la expresión. Su obra está compuesta por más de 700 pinturas, 350 grabados, 275 carteles y miles de dibujos, en los que retrató escenas de la vida nocturna y bohemia de París, especialmente del mundo del cabaret, el circo y el burdel. A continuación, te presentamos algunas curiosidades sobre su vida y su arte, organizadas por subtítulos:

Su origen noble y su enfermedad congénita

Toulouse-Lautrec nació en Albi, una ciudad del sur de Francia. Su padre era el conde Alphonse de Toulouse-Lautrec-Monfa, y su madre era la prima hermana de éste, Adèle Tapié de Celeyran. Su familia era aristocrática y rica, pero también tenía antecedentes de endogamia e incesto.

Padecía una enfermedad congénita llamada piquismo, que afectaba al desarrollo de los huesos. A los 13 y 14 años sufrió dos fracturas en las piernas que le impidieron crecer más. Su estatura adulta fue de 1.52 metros, y sus extremidades inferiores eran desproporcionadamente cortas en relación con su torso.

Su formación artística y su amistad con Van Gogh

Toulouse-Lautrec mostró desde niño un gran talento para el dibujo y la pintura. Se formó en el taller del pintor Léon Bonnat, y luego en el de Fernand Cormon, donde conoció a otros artistas como Émile Bernard o Louis Anquetin. También visitó el Museo del Louvre, donde copió las obras de los maestros antiguos.

Se hizo amigo de Vincent Van Gogh, a quien admiraba por su personalidad y su estilo. Le dedicó varios retratos, como el que se conserva en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. También le defendió cuando fue atacado por Paul Gauguin durante su estancia en Arlés.

Su pasión por el cabaret y los carteles

Toulouse-Lautrec se enamoró del ambiente del cabaret parisino, donde acudía asiduamente a ver los espectáculos de baile, canto y humor. Su local favorito era el Moulin Rouge, donde conoció a muchas de sus musas, como Jane Avril, La Goulue o Yvette Guilbert.

Revolucionó el arte del cartel publicitario, al que dotó de una gran fuerza visual y expresiva. Sus carteles eran reconocibles por sus colores planos, sus contornos negros y sus composiciones dinámicas. Algunos de sus carteles más famosos son Moulin Rouge: La Goulue o Divan Japonais.

Su adicción al alcohol y su muerte prematura

Toulouse-Lautrec sufrió de depresión y soledad debido a su condición física y a su rechazo social. Se refugió en el alcohol y las drogas, lo que deterioró su salud física y mental. Contrajo sífilis y sufrió varios ataques epilépticos.

Murió el 9 de septiembre de 1901, a los 36 años, en el castillo de Malromé, propiedad de su madre. Fue enterrado en Verdelais, donde se encuentra una estatua en su honor. Su obra fue reconocida después de su muerte por artistas como Pablo Picasso o Henri Matisse.

Obras de Henri Toulouse-Lautrec